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Burkina Faso puso fin a la misión francesa. Cuatrocientas tropas tuvieron un mes para marcharse.

Burkina Faso dio a Francia un mes para retirarse después de poner fin al acuerdo que permitía a las tropas francesas combatir a los insurgentes en su territorio. Luego salieron unos 400 efectivos de fuerzas especiales francesas, mientras las fuentes no establecieron un sustituto ni un efecto mensurable sobre la seguridad.

EstadoBurkina Faso
SistemaApoyo de fuerzas especiales francesas
Mecanismorestricción de servicios, apoyo o acceso
Imagen ilustrativa que acompaña el caso, no una representación del hecho informado.
Imagen ilustrativa representativa que acompaña este caso; no es una fotografía del hecho informado.

Las fuerzas francesas no abandonaron Burkina Faso porque la insurgencia hubiera terminado. Se fueron porque el gobierno anfitrión puso fin al acuerdo que les permitía operar.

El 19 de febrero de 2023, Reuters informó que Francia y Burkina Faso habían marcado el fin oficial de las operaciones militares francesas en el país de África Occidental. La ceremonia tuvo lugar el día anterior en un campamento de fuerzas especiales francesas, cuando las fuerzas armadas burkinesas y la jefatura de la fuerza Sabre francesa arriaron la bandera. La fecha del acto y la de la publicación son distintas: la ceremonia de entrega fue el 18 de febrero, y Reuters publicó su información el 19 de febrero.

La decisión política llegó primero. Reuters informó que Burkina Faso había dado a Francia un mes en enero para retirar sus tropas después de poner fin al acuerdo militar que permitía a las fuerzas francesas combatir a los insurgentes en territorio burkinés. El gobierno alegó el deseo de que el país pudiera defenderse por sí mismo. El arreglo terminó, por tanto, mediante una decisión del gobierno anfitrión, no por una licencia francesa de exportación ni por una entrega de material fallida.

La fuerza que se retiró no era simbólica. Reuters describió la salida de unos 400 efectivos de fuerzas especiales francesas. Sin embargo, no ofreció un orden de batalla completo, una lista de operaciones ni una medida numérica de lo que esas tropas habían impedido. Su salida eliminó del país una fuerza francesa y su relación operativa. No demostró por sí sola que desaparecieran todas las tareas de inteligencia, movilidad o combate antes asociadas a esa fuerza.

El momento hizo que la decisión fuera trascendente. Reuters describió a grupos islamistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico como controladores de amplias zonas y señaló que el conflicto más amplio del Sahel había desplazado a millones. Burkina Faso no estaba eligiendo entre apoyo externo y paz. Estaba poniendo fin a una forma de apoyo extranjero mientras afrontaba una insurgencia activa.

El deseo declarado del gobierno de defenderse no fue el único hecho político de la historia. Reuters informó de un fuerte deterioro en las relaciones, incluida la petición de Uagadugú de que Francia retirara a su embajador. Las protestas contra la presencia francesa habían aumentado durante el año anterior, en parte por la percepción de que Francia no había hecho lo suficiente para frenar la insurgencia. Esas son explicaciones y percepciones reportadas. No deben reducirse a un único motivo compartido por la junta, los manifestantes y la población en general.

La parte francesa no ofreció una versión alternativa en el informe citado. Reuters dijo que el Ministerio de las Fuerzas Armadas francés no respondió a una solicitud de comentarios. Ese silencio debe seguir siendo visible. No es prueba de que Francia estuviera de acuerdo con la evaluación de la junta, ni base para atribuir a París un motivo privado.

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