Arabia Saudí quería más Eurofighters. Alemania dijo que todavía no.
En julio de 2023, el canciller Olaf Scholz afirmó que Alemania no aprobaría nuevas entregas de Eurofighter a Arabia Saudí en un futuro próximo. Alemania suministraba aproximadamente un tercio de los componentes del avión, y la posición de Berlín cambió en enero de 2024 después de que se informara de la condición vinculada a la guerra en Yemen.

Arabia Saudí podía querer más Eurofighters y, aun así, seguir necesitando que Berlín dijera que sí. En 2023, la posición de Alemania bloqueó la ampliación propuesta.
Reuters informó desde la cumbre de la OTAN en Vilna el 12 de julio de 2023 que el canciller Olaf Scholz dijo que Alemania no entregaría aviones de combate Eurofighter a Arabia Saudí en un futuro próximo. Añadió que no habría decisión “en breve”. Una fuente del Gobierno alemán dijo a Reuters que el asunto no se decidiría durante la legislatura que terminaba en 2025.
La declaración se refería a aeronaves adicionales, no a la flota ya existente de Arabia Saudí. No significaba que todos los Typhoon ya entregados a la Real Fuerza Aérea Saudí no estuvieran disponibles, que se hubiera interrumpido el mantenimiento o que el país perdiera todo acceso al programa. La restricción documentada afectaba a nuevas entregas y a la aprobación política necesaria para ellas.
La estructura industrial del avión hacía que esa aprobación fuera decisiva. Reuters informó de que BAE Systems, del Reino Unido, había acordado suministrar 48 de los cazas cinco años antes, pero alrededor de un tercio de los componentes procedía de Alemania. Eurofighter es un programa multinacional en el que participan Alemania, el Reino Unido, Italia y España. Por tanto, un cliente dispuesto y un proveedor británico no podían hacer desaparecer la decisión de exportación si el contenido de origen alemán y la aprobación alemana seguían en la cadena.
La discrepancia inmediata era política. Un periódico alemán citó un documento interno del Gobierno según el cual las solicitudes de licencia de exportación para Arabia Saudí se aplazarían hasta que terminara la guerra en Yemen. Arabia Saudí había encabezado desde 2015 una coalición que combatía a los hutíes alineados con Irán en Yemen. Reuters informó de que el conflicto había causado un enorme sufrimiento humano. También informó de que Alemania había suspendido las ventas de armas a Arabia Saudí tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018.
La condición fue cuestionada dentro de Alemania y en todo el consorcio. Reino Unido argumentó que el acercamiento entre Arabia Saudí e Irán significaba que Alemania ya no podía bloquear las exportaciones de Eurofighter a terceros países. Reuters informó de que la coalición gobernante alemana estaba dividida, y que los Verdes se oponían con firmeza a desbloquear la venta. Reino Unido y Arabia Saudí podían favorecer un pedido de continuación. El punto de aprobación alemán seguía siendo importante porque parte del avión se originaba allí.
No se trataba de una disputa sobre si el Eurofighter podía técnicamente volar a Arabia Saudí. Se trataba de si un gobierno socio autorizaría una exportación en las circunstancias políticas de 2023. Un programa multinacional de armas distribuye trabajo industrial y experiencia técnica. También puede distribuir el poder de retrasar la compra de un cliente.
El registro no aporta el número ni el valor de las aeronaves adicionales que Arabia Saudí buscó en el episodio de 2023. Sí identifica el acuerdo británico anterior por 48 aviones, pero eso no demuestra que el pedido posterior fuera por 48, ni que los 48 se hubieran entregado todos. Las cifras deben mantenerse separadas. Por ello, el artículo describe una ampliación propuesta y no una cantidad de pedido definida.
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