Armenia dijo que había pagado armas rusas que no habían llegado
Funcionarios armenios dijeron que se habían pagado a fabricantes de armas estatales rusos contratos por unos 400 millones de dólares posteriores a la guerra de Nagorno-Karabaj de 2020, pero que no se había suministrado ninguna de las armas cubiertas. Rusia no había respondido públicamente a la acusación en la información consultada.

El problema de Armenia no era una factura impagada. Su primer ministro dijo que las armas se habían pagado y no habían llegado.
El 24 de noviembre de 2023, Nikol Pashinián dijo que Rusia todavía no había entregado armas que Armenia había pagado y que los dos países discutían cómo resolver el problema, informó Reuters citando a la agencia estatal rusa TASS. La declaración no identificaba las armas, las cantidades ni los contratos. Describía una disputa con un proveedor en la que el pago no se había convertido en equipos.
Un artículo posterior del servicio armenio de RFE/RL, del 4 de diciembre, aportó más detalles de Hrachya Sargsián, viceministro de Defensa de Armenia. Dijo que Rusia no había proporcionado las armas u otros equipos militares cubiertos por contratos bilaterales valorados en 400 millones de dólares y firmados después de la guerra de Nagorno-Karabaj de 2020. Sargsián afirmó que Armenia decía haber pagado a los fabricantes de armas estatales rusos, pero no quiso identificar los tipos de armas de esos contratos.
La cifra requiere un manejo cuidadoso. Los 400 millones de dólares se comunicaron como el valor de los contratos bilaterales, y Armenia afirmó haber pagado a los fabricantes rusos. Las fuentes consultadas no aportan facturas, números de contrato ni una confirmación rusa de la afirmación sobre el pago. Por tanto, la cifra debe seguir atribuida al relato armenio, no presentarse como un total auditado de forma independiente.
Sargsián dijo que los contratos seguían vigentes y que Armenia aún esperaba que Rusia cumpliera sus obligaciones. Eso es distinto de decir que los contratos se hubieran cancelado o que Rusia hubiera rechazado formalmente la entrega. La disputa se refería a la falta de entrega y a posibles formas de resolverla. Pashinián dijo que había consultas en marcha, y RFE/RL informó de que una opción discutida era que Rusia condonara parte de la deuda de Armenia a cambio de no entregar las armas.
La propuesta muestra cómo un problema de adquisición puede convertirse en una negociación financiera. Armenia esperaba recibir armas bajo contratos firmados después de la guerra de 2020. En lugar de eso, discutía si un ajuste de deuda podía compensar equipos que no se habían suministrado. La información consultada no explica los términos jurídicos de ese posible acuerdo ni dice si se aceptó.
El contexto de seguridad hacía que la disputa fuera algo más que un desacuerdo contable. Armenia y Rusia eran aliados mediante un tratado, y Rusia había sido durante mucho tiempo el principal proveedor de armas y munición de Armenia. RFE/RL informó de que las relaciones habían empeorado cuando Pashinián acusó a Moscú de no apoyar a Armenia en su conflicto con Azerbaiyán por Nagorno-Karabaj. En septiembre de 2023, las fuerzas azerbaiyanas recuperaron el territorio, reconocido internacionalmente como parte de Azerbaiyán, y más de 100.000 armenios étnicos huyeron a Armenia.
Esos hechos son contexto, no una prueba de que los contratos no entregados causaran un resultado concreto en el campo de batalla. Reuters y RFE/RL no identifican un sistema de armas ausente de una operación concreta, una unidad que no pudiera desplegarse ni un cambio medido de disponibilidad. Tampoco muestran que la supuesta falta de entrega rusa afectara a todas las compras armenias o que otro proveedor hubiera podido entregar los mismos sistemas antes.
La disputa se sitúa además dentro de un cambio de la política de defensa armenia. RFE/RL informó de que Armenia había firmado contratos de defensa con India por al menos 400 millones de dólares desde septiembre de 2022 y dos acuerdos de armas con Francia en octubre de 2023. Funcionarios armenios describieron esas decisiones como parte de un esfuerzo para diversificar la política de defensa y seguridad. Las fechas importan. Los acuerdos indios y franceses eran hechos posteriores de la información, no sustitutos que puedan equipararse automáticamente a las armas rusas no identificadas.
La posición rusa es una parte material que falta. RFE/RL dijo que el Gobierno ruso no había reaccionado a las acusaciones cuando publicó su artículo. El relato consultado de Reuters también comunicaba la declaración y las conversaciones armenias, no una admisión rusa de que se hubieran incumplido las obligaciones de entrega. Por tanto, el artículo debe describir lo que dijeron los funcionarios armenios y lo comunicado sobre las negociaciones, no narrar la falta de entrega como un hecho ya resuelto por una instancia.
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