Skip to main content
Volver a Veto the VetoBGR-01

Bulgaria envió seis motores de MiG-29 a Polonia

Bulgaria firmó el contrato con Polonia el 9 de agosto de 2023 para revisar seis motores de MiG-29. Su Ministerio de Defensa dijo que el trabajo pretendía mantener los aviones en condiciones de vuelo hasta que la nueva flota de F-16 Block 70 alcanzara capacidad operativa.

EstadoBulgaria
SistemaMotores de cazas MiG-29
Mecanismorestricción de componentes y cadena de suministro
Zona de adiestramiento en Bulgaria con equipos de motores de cazas MiG-29 y una escena contenida de cadena de suministro.
Reconstrucción representativa de los motores de cazas MiG-29 en Bulgaria, que refleja cómo la pérdida del sostenimiento de origen condicionó el caso documentado.

Los MiG-29 búlgaros tenían una tarea incómoda. Debían seguir en condiciones de vuelo mientras el país esperaba que otro caza resultara útil.

El 9 de agosto de 2023, Bulgaria firmó un contrato de 9,5 millones de euros con Wojskowe Zakłady Lotnicze, de Polonia, para revisar seis motores de MiG-29, informó Reuters. La URL del artículo lleva fecha de 11 de agosto, pero su fecha de datación es el 9 de agosto. La distinción importa porque el hecho de adquisición es la fecha del contrato, no la del identificador de publicación.

El Ministerio de Defensa búlgaro describió el propósito en términos especialmente prácticos. Los motores se revisarían «para garantizar la aptitud de vuelo de los aviones MiG-29 hasta alcanzar capacidades operativas para el servicio de combate con la nueva plataforma de combate F-16 Block 70». La cita expresa el objetivo del Ministerio, no demuestra que el trabajo devolviera a un número concreto de aviones o de horas de patrulla.

El acuerdo era una solución provisional para un problema de transición. Bulgaria tenía una flota de cazas heredados de diseño ruso y un programa de sustitución centrado en el F-16 Block 70. Comprar el sustituto no lo hacía disponible de inmediato. Por eso los aviones antiguos seguían formando parte del plan de defensa aérea del país, al menos hasta que la nueva plataforma pudiera asumir el papel previsto.

El contrato polaco no resolvía todos los elementos de esa dependencia. Cubría seis motores, no una flota entera ni todos los componentes necesarios para operar un caza. Reuters informó de que el periodo de reparación de cada motor no debía superar nueve meses desde su entrega. Es un límite contractual del periodo de reparación. No es una promesa de nueve meses de vuelo ni una medida del número de aviones que Bulgaria podría mantener en alerta.

La elección de Polonia era importante sin ser mágica. Un país vecino de la OTAN se convirtió en el contratista de la revisión. El informe no establece qué otras vías de apoyo consideró Bulgaria ni por qué eligió a ese contratista. Un nuevo taller no borraba el origen del diseño del avión, sus demás necesidades de mantenimiento ni el tiempo necesario para inspeccionar y devolver los motores.

Por eso conviene mantener en su justa proporción la cifra de 9,5 millones de euros. Es el valor comunicado de este contrato. No es el coste de sostener toda la transición búlgara del MiG-29, el precio del programa F-16 ni una prueba de que cada motor proporcionaría el mismo rendimiento operativo. El informe disponible no da el estado de los motores, la secuencia de las entregas, el número de aviones que esperaban motores ni el de salidas previstas después del trabajo.

El contrato tampoco demuestra que el espacio aéreo búlgaro estuviera indefenso antes del acuerdo. «Aptitud de vuelo» y «servicio de combate» describen el resultado que pretendía el Ministerio, pero no establecen una tasa de disponibilidad de toda la flota. La fuente tampoco establece cuándo asumirían los F-16 Block 70 el papel de los MiG-29. El puente tenía un destino, pero la información no aporta todo su calendario.

Hay una conclusión seca en este acuerdo. Un avión sucesor puede ser elegido políticamente mucho antes de resultar útil desde el punto de vista operativo. Hasta entonces, la flota antigua sigue pasando factura. Seis motores no eran un regreso al sostenimiento ruso ni una declaración de independencia respecto del equipo heredado. Eran una forma de mantener abierta una opción limitada mientras Bulgaria esperaba a que el sustituto alcanzara la decisión.

AI-generated representative image.