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Volver a Veto the VetoPAK-02

Pakistán todavía podría comprar ocho F-16. Solo tenía que encontrar 430 millones de dólares más.

El Congreso bloqueó la financiación estadounidense para el paquete de 2016, dejando a Pakistán con el costo total de unos aviones que la administración seguía queriendo vender.

EstadoPakistán
SistemaOcho cazas F-16
Mecanismorestricción de control de exportaciones
Escena de estantería de componentes de Pakistán que muestra equipo de ocho cazas F-16 y una cadena de suministro contenida.
Reconstrucción representativa de ocho cazas F-16 en Pakistán, que refleja cómo la retirada de la financiación militar extranjera dio forma al caso documentado.

Los F-16 de Pakistán no dejaron de estar disponibles porque Estados Unidos dejara de fabricarlos. Desapareció la financiación que hacía asequible esta compra concreta.

La administración Obama había aprobado en febrero de 2016 la venta de hasta ocho cazas F-16 a Pakistán. El acuerdo previsto estaba valorado en unos 699 millones de dólares, con la expectativa de que Pakistán pagara cerca de 270 millones y que el resto se cubriera mediante el programa estadounidense Foreign Military Financing. El 2 de mayo, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, dijo que el Congreso había bloqueado el uso de esa financiación.

El avión y el vendedor seguían siendo los mismos. Cambió la cantidad que Pakistán tenía que financiar. La BBC informó de que Pakistán tendría que pagar más de 700 millones de dólares si aún quería los ocho aparatos, aproximadamente dos veces y media el monto original que se esperaba que pagara. La diferencia entre la contribución aproximada de Pakistán y el precio total era de unos 430 millones de dólares, pero no debe describirse como una penalización separada ni como una tasa de cancelación.

La objeción del Congreso era política. El senador republicano Bob Corker dijo que usaría su autoridad como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado para impedir las subvenciones estadounidenses para el acuerdo. RFE/RL, basándose en Reuters y Xinhua, informó de que Corker quería enviar a Pakistán el mensaje de que debía hacer más en la lucha contra el terrorismo. Los críticos en el Congreso también cuestionaron si los cazas podrían utilizarse contra India en lugar de contra militantes.

El Departamento de Estado no describió la venta en sí como prohibida de forma permanente. La BBC informó de que un alto funcionario dijo que la administración Obama seguía favoreciendo la venta de los aviones, pero que Pakistán tendría que asumir el costo total. Esa distinción es fundamental. El Congreso eliminó una vía de financiación mientras la oferta subyacente seguía siendo formalmente posible.

Pakistán dijo que los aviones eran necesarios para operaciones antiterroristas. Un portavoz de la embajada pakistaní en Washington dijo a la BBC que los F-16 proporcionaban una «capacidad de ataque de precisión» para la campaña del país contra la militancia y que ambos gobiernos seguían trabajando en el fortalecimiento de capacidades. Esa era la posición de Pakistán, no una conclusión independiente sobre cómo se utilizarían los aviones.

No obstante, la decisión sobre la financiación hizo que la compra fuera impracticable. La BBC informó de que personas cercanas al acuerdo consideraban muy poco probable que Pakistán pagara el costo total. El portavoz de la embajada se negó a comentar la situación actual del acuerdo, diciendo que las ventas de armas eran un proceso largo. Por tanto, el artículo describía una compra que en la práctica estaba descartada, y no un instrumento formal de cancelación firmado por ambas partes.

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