Skip to main content
Volver a Veto the VetoVEN-02

España podría ofrecer aeronaves a Venezuela. Los componentes estadounidenses aún podrían impedirlo.

Al parecer, una propuesta de venta española de aviones de transporte C-295 fue bloqueada porque los aparatos contenían tecnología de origen estadounidense.

EstadoVenezuela
SistemaAeronaves de transporte y patrulla C-295 y CN-235
Mecanismorestricción de control de exportaciones
Zona de carga vacía en Venezuela que muestra equipos de aeronaves de transporte y patrulla c-295 y cn-235 y una escena de cadena de suministro restringida.
Reconstrucción representativa de aeronaves de transporte y patrulla C-295 y CN-235 en Venezuela, que refleja cómo el veto a la exportación de tecnología estadounidense integrada dio forma al caso documentado.

España tenía el contrato. Estados Unidos tenía las piezas.

El 13 de enero de 2006, Al Jazeera informó que Washington había bloqueado un plan de venta española de aeronaves militares a Venezuela porque los aviones contenían componentes estadounidenses. Las aeronaves formaban parte de un acuerdo español de 2.000 millones de dólares para suministrar barcos y aviones a Venezuela. Un portavoz de la embajada de Estados Unidos en Madrid dijo que el embajador Eduardo Aguirre había comunicado la decisión a funcionarios españoles el día anterior.

La transacción en disputa no era una simple venta entre Estados Unidos y Venezuela. España era el vendedor y los aviones formaban parte de un paquete español más amplio. El papel de Estados Unidos llegó a través de la tecnología integrada en las aeronaves. La radio estatal española, citando fuentes del Ministerio de Defensa, dijo que la venta seguiría adelante y que el fabricante EADS-CASA estaba en contacto con empresas francesas para obtener tecnología sustitutiva.

Esa respuesta es importante porque distingue un veto de una desaparición permanente. Washington podía bloquear la configuración que contenía componentes estadounidenses. No impedía necesariamente que España ofreciera una configuración alterada. Al Jazeera informó que la sustitución podría encarecer los aviones. El artículo no dice si las aeronaves modificadas se entregaron, si Venezuela aceptó el cambio o si el paquete más amplio de 2.000 millones de dólares se cerró.

Los medios españoles informaron de que los componentes estadounidenses estaban principalmente en los motores y los equipos electrónicos. El informe no ofreció una lista completa de componentes. Tampoco indicó cuántos aviones abarcaba la venta prevista, cuáles eran los precios unitarios ni cuánto costaría la tecnología sustitutiva. Esas lagunas impiden afirmar cuál fue el tamaño financiero de la parte bloqueada.

Un informe del 24 de enero de FlightGlobal identificó las aeronaves propuestas como 10 transportes tácticos C-295 y dos aviones de patrulla marítima CN-235, con opciones para seis C-295 adicionales. Situó la parte aeronáutica del acuerdo retrasado en 590 millones de dólares, por separado del valor total del paquete más amplio informado por Al Jazeera. Ese dato añade alcance contractual, pero no entrega final. Por tanto, la evidencia respalda una configuración bloqueada y un contrato firmado, según se informó, no una merma de flota demostrada.

El argumento político fue explícito. Estados Unidos dijo que creía que la venta de aviones podía complicar la situación en Sudamérica, aunque el portavoz de la embajada no dio más detalles. El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que la venta propuesta podría contribuir a la desestabilización en América Latina y que Washington había dejado clara esa postura a los gobiernos implicados. Esas eran posiciones de Estados Unidos, no un resultado demostrado de forma independiente.

AI-generated representative image.