Turquía construyó un tanque Altay. El motor y la transmisión alemanes no llegaron a Turquía.
Las restricciones alemanas a la exportación bloquearon el motor MTU y la transmisión RENK que Turquía había previsto para el Altay. En marzo de 2021, BMC cerró un acuerdo con empresas surcoreanas para un grupo motriz de sustitución, pero aún quedaban pendientes las pruebas.

Turquía tenía un diseño de tanque, un contrato y prototipos. Todavía no contaba con una vía segura para el motor y la transmisión para la producción en serie.
Defense News informó el 8 de marzo de 2021 que el fabricante turco de vehículos blindados BMC había alcanzado un acuerdo con las empresas surcoreanas Doosan y S&T Dynamics para suministrar el motor y la transmisión del carro de combate principal Altay. El acuerdo llegó tras años de retrasos por el acceso a componentes principales, incluido el grupo motriz.
El plan original dependía de equipos alemanes. Turquía esperaba utilizar un motor MTU y una transmisión RENK, pero las conversaciones con fabricantes alemanes fracasaron después de que un embargo federal de armas sobre Turquía restringiera las licencias de exportación. La decisión alemana formaba parte de límites europeos más amplios a las exportaciones vinculadas a la participación de Turquía en la guerra civil siria. El resultado no fue la destrucción del diseño Altay. Fue un bloqueo en el camino desde el programa nacional hasta un tanque de producción equipado.
El acuerdo surcoreano era una solución alternativa, no independencia inmediata. Un funcionario de BMC dijo a Defense News que Doosan suministraría el motor y S&T Dynamics la transmisión. Fuentes familiarizadas con el programa señalaron que las empresas surcoreanas eliminarían la dependencia alemana de algunos componentes del grupo motriz para sortear las restricciones alemanas a la exportación. El artículo informó además de que las compañías también ayudarían con la integración.
La integración era la siguiente prueba. Defense News dijo que seguiría una fase de pruebas y que, si salía bien, el grupo motriz de Doosan y S&T Dynamics podría equipar tanques Altay dentro de 18 meses. Esa era una proyección en marzo de 2021, no una prueba de que el tanque entrara en servicio en ese plazo. El informe no estableció una fecha final de producción, ni una cantidad entregada, ni la disponibilidad operativa.
El sustituto surcoreano tampoco era una respuesta lista para usar. Corea del Sur había afrontado problemas comparables con el grupo motriz del K2 Black Panther. Sus primeros 100 tanques utilizaron un motor Doosan de 1.500 caballos de fuerza y una transmisión automática S&T Dynamics. Después de que esa transmisión no superara las pruebas de durabilidad, un segundo lote iba a emplear un grupo motriz híbrido con un motor desarrollado localmente y una transmisión alemana RENK. La comparación no demostraba que el Altay sufriera el mismo fallo. Mostraba por qué sustituir un motor y una transmisión requiere pruebas y no un simple cambio en una orden de compra.
La historia del programa hacía más grave el retraso. El proyecto Altay se remontaba a mediados de los años 90. El Gobierno turco adjudicó a BMC un contrato de producción por varios miles de millones de dólares en noviembre de 2018, después de que la empresa ganara una competencia frente a Otokar, que había producido cuatro prototipos. El contrato cubría un lote inicial de 250 tanques, apoyo logístico durante todo el ciclo de vida y un centro tecnológico de sistemas de tanque. También exigía un tanque con un sistema de control de tiro no tripulado.
AI-generated representative image.
